Liberalismo

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Uruguay-Gobierno de Mujica-PRESUPUESTO-Que espere Florentino

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Editorial
Que espere Florentino
Ejercer la autoridad no significa autoritarismo. El autoritarismo es la deformación perversa de la autoridad, es la consagración del exceso como forma de actuar, es el atajo fácil y peligroso para la arbitrariedad, es la búsqueda del culto a la personalidad y un paso fundamental para arrasar instituciones.

La autoridad, en cambio, es una consecuencia lógica del sistema democrático. Es la acción de aquel que ha sido elegido por el pueblo -por sus ideas, por sus condiciones, por su capacidad- para mandar y marcar el camino. Nadie puede concebir el normal funcionamiento de una sociedad o de una nación, sin alguien que tenga la voz de mando. Para ordenar, coordinar, impulsar y llevar adelante a ese conjunto que lo ungió como su Primer Mandatario. ¿Puede pensarse en un país donde cada uno hace lo que le parece y nadie manda, nadie ejerce autoridad alguna? ¿Qué destino tendrá? La más terrible anarquía, sin lugar a dudas.

El ejercicio de la autoridad en una democracia es esencial. Aunque ello tiene sus costos, que nunca serán tan grandes como el de no ejercerla. Y tal vez en este punto es donde la presidencia de José Mujica ha empezado a hacer agua. Puede ser que "sea muy fácil hacerle huelgas a un gobierno de izquierda", pero no debe olvidar que todo tiene sus límites y que es el Presidente de todos. Que la sociedad no puede vivir como rehén de las exigencias o caprichos de los sindicatos y menos aplazarse la toma de decisiones en otras áreas más sensibles que las de una temporada de paros.

Algo de eso quedó expuesto en la última encuesta de Cifra difundida por Teledoce. El presidente Mujica mantiene una popularidad admirable (67%) y también es muy buena la aprobación de su gestión (58%), pero en este rubro hay una señal de alarma: pese a lo alto de su calificación, hay una caída del 8% respecto a la medición anterior, porque la gente percibe que el gobierno hace poco.

Hace poco, muy poco, en materia de seguridad pública. Tras nueve meses de gobierno, a los que habría que sumar tres meses de planificación previos a la asunción de Mujica y la continuidad de la administración del mismo Partido, no se observa ningún progreso, ningún cambio, ninguna perspectiva de mejora en esta materia. Los días se suman y con mayor velocidad se suma la inseguridad, la multiplicación y la insolencia delictiva, ante la candorosa pasividad del gobierno. La conclusión de Cifra es muy clara: "desde la perspectiva de la población, el presidente Mujica no ha logrado solucionar el problema que ya se arrastra desde el gobierno anterior, la inseguridad. Y tampoco hay una o dos áreas clave en las cuales la gente perciba que se está avanzando. Entonces, el debe es visible y consensuado; el haber no es tan visible".

Es decir, la gente no ve algo concreto que sea obra del gobierno, lo cual es lógico porque los proyectos y los sueños no se contabilizan. Pero si sufre la pesadilla de la inseguridad. Parecería que no hay compromiso de plantar lucha, como tampoco de frenar la algarada presupuestal. Con el agua al cuello paró el tema de Aduanas que bloqueaba el movimiento comercial con el exterior y prohibió las ocupaciones de oficinas públicas. Pero por el resto del desbarajuste ni se inmutó. Quedó en el aire que, con prudencia, con mesura y con respeto republicanos, podía haber hecho sentir de manera más clara su autoridad presidencial, sin necesidad de autoritarismos. El Presidente de la República no puede renegar de ella; es un derecho y una obligación que su cargo impone.

Preocupa también la percepción ciudadana -que compartimos- de que hay muy poco o nada en el "haber" de este gobierno. La discusión y las críticas deberían pasar por ello y no concentrarse en la inacción o la parálisis. Porque mientras esto ocurre hay -entre otras cosas- 88 millones de dólares trancados en el clearing, el plan Ceibal se desmorona sin alternativas, la inseguridad no tomó nota de que éste es un gobierno de izquierda y hay 400 pacientes en lista de espera en el Hospital Maciel y otros en el Pereira Rossell para ser sometidos a intervenciones quirúrgicas.

Como simples ejemplos no son muchos, pero tampoco son pocos y no pueden esperar. Florentino Pérez sí puede esperar.

El País Digital

Intendencia de Montevideo-Frentismo-Las calles de Montevideo desbordadas por basura-

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Las calles de Montevideo desbordadas por basura
Medidas. Adeom analizará ocupar la Intendencia si no hay un acuerdo el miércoles
Contenedores desbordados y basura en las veredas conforman un paisaje repetido en muchas calles de Montevideo y la situación se agravará ya que hoy no hay recolección de residuos. Adeom no descarta implementar medidas más drásticas.


"La ciudad es una mugre", fue una frase repetida por decenas de capitalinos, incluso por algunos miembros del gobierno de Montevideo que prefirieron mantener el anonimato.

Ayer se retomó la recolección de residuos, pero se mantuvo la medida de no realizar horas extras. A esto se suma que este fin de semana no habrá limpieza luego de las ferias (con excepción de Tristán Narvaja).

El director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia, Juan Canessa, informó escuetamente que ayer "se retomaron las tareas y se hicieron levantes especiales de acumulaciones en diversos puntos de la ciudad". La intendenta Ana Olivera, el director de Limpieza Andrés Martirena y otros jerarcas del gobierno de Montevideo no respondieron las consultas de El País, para conocer su balance de la situación y las medidas para paliarla.


El Partido Nacional reclama que se decrete la esencialidad de la recolección de residuos. El edil blanco Juan Curbelo recordó que uno de los compromisos de campaña de Olivera fue mejorar la recolección de residuos "y la ciudad está igual o peor que en la pasada administración. No se puede vivir en una ciudad bajo la mugre".

El lunes habrá paro en los municipios y el Palacio Municipal, ese día se reunirá el secretariado ejecutivo de Adeom, que el martes tendrá un encuentro con representantes de la Intendencia.

El miércoles habrá una nueva asamblea de Adeom -con paro desde la hora 10-, y si no hubiera avances en la negociación analizarán nuevas medidas. No se descarta ninguna, incluso la ocupación de municipios y del Palacio Municipal, indicó Álvaro Soto, presidente del sindicato.

Soto recordó que en una reunión de delegados de municipios se planteó la posibilidad de ocupar, pero "por ahora" no se analizó. Afirmó que en la asamblea del miércoles "no está nada descartado para nosotros".

"No ha habido ningún planteo formal de ocupación desde el ejecutivo, nada más que lo expresado en el último plenario de delegados, pero pueden estar todas las medidas que consideremos convenientes arriba de la mesa para discutir", concluyó.

La cifra
6 horas trabajan los municipales afiliados al sindicato Adeom. Debido al conflicto no realizan las horas extras habituales.

El País Digital

URUGUAY-"No se hace lo suficiente por la seguridad " -Por Luis E. González.

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
"No se hace lo suficiente por la seguridad "
Luis E. González.
"Conflictos en la izquierda dificultan gestión, pero no es probable una ruptura"
JOSÉ L. AGUIAR

La excesiva exposición del Presidente "no ha tenido un impacto negativo en su popularidad", opina Luis Eduardo González, pero "la gente piensa que no se está haciendo lo suficiente en materia de inseguridad", que es el punto más débil del gobierno.

El sociólogo y analista Luis Eduardo González remarca que los niveles absolutos de aprobación de la gestión como de simpatías personales hacia el Presidente Mujica son muy altos, "mucho más altos de lo que se vio en el pasado", a pesar que la más reciente encuesta de Cifra -la empresa que dirige González- señaló una "pérdida de puntos" (-8%) en el desempeño del gobierno al cumplirse los nueve primeros meses.

La visión sobre el desempeño del gobierno empieza a erosionarse porque "la gente piensa que no se está haciendo lo suficiente en materia de inseguridad", sostiene González.


En públicos más elitistas, "más formadores de opinión", explica el director de Cifra, "también empieza a sentirse que se habla mucho y se hace poco", pero la excesiva exposición del Presidente "no ha tenido un impacto negativo en su popularidad".

-¿Cómo se mide la popularidad de un Presidente? ¿Qué entiende el entrevistado por "simpatía" cuando responde a una encuesta?

-No necesariamente todo el mundo entiende la misma cosa, pero yo diría que para el uruguayo significa que alguien "le cae bien" o "le cae mal". El vínculo con la política no es directo, pero está asociado indirectamente. Es muy difícil que un candidato a Presidente reciba muchos votos si no tiene un nivel relativamente alto de simpatía. Pero uno puede tener más simpatía y menos votos, o al revés.

-¿A qué puede atribuirse que Mujica caiga bien en la sociedad uruguaya? ¿Hay una identificación con la figura?

-Mujica es una persona popular en amplios sectores del electorado. Hace bastante tiempo que es así. Para erosionar eso, tiene que haber cosas que molesten a distinta gente en distintos sectores. Hoy, yo diría que la gente le está pasando un aviso. Hay un principio de disconformidad con la gestión del Presidente, o de gobierno, pero eso no se trasmite todavía a la popularidad. Por otra parte, a principio de los gobiernos, lo normal es un poquito de luna de miel, es bastante parecido a lo que pasó con Vázquez hace cinco años.

-¿La excesiva exposición del Presidente Mujica, puede jugar en contra?

-Cuando uno está hasta en la sopa, fastidia. Ahora, el problema con Mujica no es tanto que fastidie por estar hasta en la sopa; es bastante claro que hay un déficit que tiene que ver con la seguridad, y eso, hasta donde yo lo entiendo, no tiene relación con la sobreexposición a los medios.

-¿Qué explica, a su juicio, esa caída en la aprobación del desempeño de Mujica, pese a que se mantiene en niveles altos?

-Básicamente la gente piensa que el gobierno no esta haciendo lo suficiente en materia de inseguridad. Ese es un problema que viene de la administración pasada, y que fue encarado de manera complicada, criticando a los medios, como que de alguna manera se inflaba el problema y se le daba más envergadura de la que realmente tiene. Eso, visto desde el punto de vista de la población, se parece mucho a una negación del problema, y a la gente eso no le gusta nada. La forma de hablar de esta administración es bastante diferente a la anterior. El discurso de los voceros calificados de esta administración está más centrado en las preocupaciones de la gente. En ese sentido, hay una mejoría. Pero otra vez: desde el punto de vista de la población, la mejoría por ahora queda en palabras. No se advierte significativamente en los hechos.

-En la última encuesta, se valoraban la educación y la construcción de viviendas como "puntos fuertes" de la gestión. Es curioso porque en esos dos aspectos también hubo mucha declaración y poca obra.

-Me da la impresión que esos temas son percibidos por la población como de mucho menos urgencia que el de la seguridad. Si hay discursos apropiados, aunque en realidad no haya medidas concretadas, bueno… Hay un público que está dispuesto a darle crédito. Hay más benevolencia. Ahora, es significativo que entre las virtudes ninguna se destaca particularmente por encima de las demás. Aparecen cuatro o cinco menciones más o menos con valores similares, algunas de las cuales parecieran que solo califican el discurso pero no la gestión; mientras que en las críticas, la inseguridad es la preocupación que más se menciona, con distancia.

-¿El Partido Nacional o los colorados le han encargado encuestas sobre la aprobación de la oposición?

-No, en este momento no hay demanda política. De nadie. Eso habla bien de los políticos de Uruguay.

-¿Por qué?

-Porque quiere decir que hay poca plata. En la política uruguaya se gasta mucho menos dinero per cápita que en la mayoría de los países de América Latina.

-Aun sin tener encuestas, ¿cómo valora usted los distintos perfiles de oposición que hoy exhiben Bordaberry, Lacalle y Larrañaga?

-En términos generales, en el presente, Bordaberry y Larrañaga, por distintas razones, son las figuras más populares de la oposición, pero no tenemos cifras exactas.

-Dentro del propio Frente Amplio y en la interna sindical hay una oposición que está cobrando cada vez mayor visibilidad. ¿Cómo puede afectar al gobierno?

-Yo diría que el nivel de conflicto que estamos viendo ahora es más alto que el de la administración pasada. En el pasado, hubo momentos de enfrentamiento fuerte del entonces Presidente Tabaré Vázquez con su propio partido; el más visible fue un tema visto como un asunto de convicciones personales: la cuestión del aborto. Ello no representaba necesariamente un problema político profundo, mientras que ahora los problemas son claramente más marcados y más políticos. Por un lado, es razonable que el nivel de conflicto sea mayor hoy. El primer gobierno de la izquierda era algo excepcional; era la primera vez que ocurría y había que cuidar eso; el segundo no es excepcional, es la continuidad. Eso abre más espacios a las diferencias y los desacuerdos.

"Otro punto que debe tenerse en cuenta es que el Presidente Mujica abrió frentes en la discusión interna que nunca antes habían sido expuestos con esa claridad. Las opiniones que sustentan su visión de la necesidad de la reforma del Estado, las afirmaciones de que los funcionarios públicos son, en general, trabajadores privilegiados: todas esas cosas, nunca habían sido dichas en la izquierda por una figura política de primer nivel, como es el Presidente. Todo eso incorpora tensiones nuevas a los debates políticos internos.

-¿Cómo ve la formación de bloques antagonistas dentro de la izquierda, qué futuro puede predecirse sobre este fenómeno, en caso de consolidarse, y qué influencia puede tener sobre el gobierno?

-La tensión que alimenta la alianza de sectores en el seno del Frente Amplio ha estado ahí desde hace varios años. Para el partido de gobierno el riesgo último es de ruptura, como ocurrió en Brasil, lo que llevó a la candidatura presidencial de Marina Silva. Aunque hoy una ruptura significativa parece ser poco probable, la tensión dificulta sin dudas la gestión del gobierno (y lleva al Presidente Mujica a decir que en este país "no te dejan hacer nada").

El País Digital

URUGUAY-Economía y Mercado-Se reduce la intermediación bancaria-

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Economía y Mercado

FAMILIAS | LOS PRÉSTAMOS A ESTE SEGMENTO DEL MERCADO CRECIERON 11% EN LOS DIEZ PRIMEROS MESES DE 2010, LOS RESTANTES SÓLO UN 5%
Se reduce la intermediación bancaria
Se explica por una menor demanda de créditos por las empresas y ante mejores opciones de inversión que encuentran los ahorristas en otros instrumentos
HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

El rol tradicional de los bancos es el de intermediar entre el ahorro de quienes que tienen excedentes y las necesidades de financiamiento por parte de aquellos otros que no cuentan momentáneamente con los recursos suficientes.

En el Gráfico N° 1 se muestra la evolución de la intermediación bancaria, esto es los depósitos del sector privado en el sistema bancario y los créditos que este les otorgó, expresados en términos del PIB. Se ve claramente que la crisis del año 2002 afectó al negocio bancario al punto tal que, en términos del PIB, la intermediación bancaria se redujo al día de hoy a la mitad de la registrada anteriormente. En particular, la caída relativa ha sido más importante a nivel de los créditos concedidos, pero también disminuyeron relativamente los depósitos.

Esta disminución del negocio bancario se ve reflejada también en el número de instituciones. Previo a la crisis de 2002 operaban en plaza 22 bancos, en la actualidad son 14 y a partir del año próximo serán 13 cuando se concrete la absorción del Crédit Uruguay por el BBVA.

Ante esta realidad, el gobierno procura que aumente el grado de bancarización de la población por medio de medidas tales como la universalización del pago de salarios a través del sistema bancario, o la generalización del uso de tarjetas de débito, de manera que el negocio bancario pueda obtener una mayor rentabilidad a través de estos servicios.

En la presente nota analizaremos la evolución del negocio bancario tradicional, la intermediación financiera, tratando de explicar el porqué de tal disminución.

DEPÓSITOS. Los depósitos del sector privado en el sistema bancario ascendieron a US$ 17.525 millones al mes de octubre. Ello representa un incremento del 14,4% con respecto al cierre de 2009 (US$ 2.200 millones).

En los últimos meses se acentuó el proceso de pesificación de los depósitos, tal cual se puede apreciar en el Gráfico N° 2. Dicho proceso había comenzado en el año 2004 cuando las colocaciones en moneda extranjera representaban más del 90% de los depósitos totales, pero se revirtió en el segundo semestre del año 2008 a raíz de la crisis financiera internacional. A mediados de 2009 se volvió a la senda anterior, fenómeno que se acentuó en el último cuatrimestre. Tal comportamiento es la respuesta lógica de los agentes ante la evolución del tipo de cambio. Mientras la economía crece a tasas elevadas y se aprecia el peso frente al dólar, aumentan los depósitos en moneda nacional. Cuando el contexto es incierto, como lo fue entre fines de 2008 y mediados de 2009, se desvaloriza relativamente la moneda, lo que unido a la incertidumbre, torna más atractivas las colocaciones en dólares.

Pero por otro lado, se incrementó la liquidez de los depósitos tal como se puede apreciar en el Gráfico N° 3. El comportamiento de los agentes al respecto también es racional. Los rendimientos esperados por los depósitos bancarios son inferiores a los que se pueden obtener en otro tipo de colocaciones. A vía de ejemplo, las tasas en moneda extranjera que pagó en promedio el sistema bancario para inmovilizaciones entre 3 y 6 meses a lo largo del presente año se situaron en el 0,6% anual, guarismo que sube al 1% si se trata de colocaciones entre 6 meses y un año. Un retorno que no cubre bajo ningún concepto la pérdida del capital asociada a la devaluación del dólar y tampoco justifica su inmovilidad.

Por su parte, las tasas en pesos han sido neutras, es decir se han ubicado en niveles similares a la inflación, por lo que las colocaciones en UI, y en particular en Letras de Regulación Monetaria denominadas en esa variable son más atractivas.

De todas formas, en el margen se observan algunos cambios relevantes. Si bien los depósitos a la vista crecieron a un ritmo mayor que aquellos a plazo en los diez primeros meses del presente año (18% y 0,5% respectivamente), al desagregar por monedas vemos comportamientos distintos. Los depósitos en moneda nacional fueron los que más crecieron (18%), pero dentro de estos, son las colocaciones a plazo las que más aumentan (28% frente al 15% de los depósitos a la vista). Las colocaciones en moneda extranjera subieron un 13% en el período considerado; se incrementaron los depósitos a la vista (18%) y cayeron los depósitos a plazo (-7%).

El otro cambio importante que sufrió la estructura de depósitos del sector privado en el sistema bancario es el que refiere a la nacionalidad de los ahorristas. A partir de la apertura financiera de mediados de los años setenta y hasta la crisis del año 2002, Uruguay se posicionó como una plaza financiera regional que fue captando cada vez mayor volumen de depósitos de ciudadanos extranjeros, fundamentalmente argentinos, atraídos por la seguridad que se les ofrecía. Tan es así que a fines de 2001, los depósitos de los no residentes ascendían a US$ 6.200 millones, lo que representaba el 41% del total de los depósitos colocados en el sistema en aquel entonces, y equivalían al 27% del PIB.

Durante la crisis de 2002 los depósitos de no residentes fueron los que más cayeron, y durante mucho tiempo se mantuvieron muy sumergidos, comenzando a recuperarse en el año 2007, aunque lejos están de aquel nivel.

Hasta el mes de agosto del presente año, se mantuvieron estables en torno a los US$ 3.000 millones, pero en los dos últimos meses volvieron a incrementarse ubicándose actualmente en US$ 3.125 millones (18% del total de los depósitos). Los cambios anunciados en cuanto al secreto bancario parecería que, por el momento, no han generado impactos negativos.

CRÉDITOS. Los depósitos que recibe el sistema bancario son la principal fuente de financiamiento de los créditos que otorga. Al mes de octubre, los préstamos concedidos ascendían al equivalente de US$ 8.037 millones. Si comparamos con las cifras al cierre de 2009, observamos que se incrementaron en US$ 824 millones (una tasa anualizada del 13,9%).

Al ser la uruguaya una economía dolarizada, la primera distinción importante en cuanto a la evolución del crédito, es ver en que moneda se otorgó. Al igual que lo que acontece con los depósitos, son las operaciones en moneda nacional las que más aumentan, las dos terceras partes del incremento de los préstamos correspondieron a créditos en moneda nacional. Debido a ello, aumentó el grado de pesificación, esto es, la participación de préstamos en pesos en el total de los créditos concedidos.

De hecho, este es un fenómeno que ya lleva años en el país y responde a varias causas, algunas de las cuales ya hemos señalado. En primer lugar, los cambios en la regulación del BCU que determina que los préstamos deben otorgarse en la moneda en que percibe sus ingresos el deudor. Se trata de una norma prudente que busca minimizar el riesgo de una devaluación. Con anterioridad a la crisis de 2002 no regía tal restricción, y por aquel entonces la gran mayoría de los créditos se concedían en dólares. Y gran parte de ellos no pudieron ser honrados debido a la devaluación y a la propia crisis económica.

Pero también incidió en ello la evolución de los precios relativos, los cambios en las fuentes de financiamiento en el sector productivo y las opciones de inversión de los propios bancos. Con respecto a este último punto, hasta el año 2007 aproximadamente, dos tercios del crédito concedido por el sistema bancario se dirigía al sector empresarial y el tercio restante a las familias. Por aquel entonces, los bancos uruguayos tenían colocaciones muy importantes en el exterior. Al detectarse los primeros síntomas de la crisis internacional y comenzar a disminuir los retornos obtenidos en el exterior, los bancos repatriaron ese dinero y comenzaron a canalizarlo internamente, en particular hacia las familias que perciben ingresos en moneda nacional, de ahí que crezca el crédito en esa moneda.

El Gráfico N° 4 muestra, precisamente, que son los préstamos a las familias los que más crecen en los últimos años. Tal aumento se explica tanto por el mayor poder adquisitivo de la población que estimula un mayor consumo, fundamentalmente de bienes duraderos, y por otro lado por la menor demanda relativa del sector empresarial. Este comportamiento se debe a los cambios que ha sufrido el sector empresarial, con una presencia cada vez más importante de inversiones extranjeras, que no se financian a través de la banca local, y a la propia liquidez de las empresas que financian sus proyectos con fondos propios.


Fuente: ELPAÍS, de Montevideo.

Economía y Mercado-Enseñanzas de la caída de Japón-Por ROBERT J. SAMUELSON

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Economía y Mercado
Enseñanzas de la caída de Japón
ROBERT J. SAMUELSON

Resulta difícil recordar que a fines de la década de los ochenta, Japón tenía la economía más admirada del mundo. La gente creía que lograría los más altos niveles de vida y sería pionera de tecnologías excelentes. En la actualidad, lo único que se oye son advertencias para no repetir los errores que resultaron en la "década perdida" de crecimiento económico de Japón. Dicen que los pecados capitales de Japón fueron haber escatimado en el estímulo a la economía y permitir una paralizante deflación. La gente aplazó las compras, debido a que esperaba que los precios siguieran bajando. Esa es la creencia general y es equivocada.

El eclipse económico de Japón muestra los límites del estímulo a la economía y, por lo menos en dosis modestas, la exagerada amenaza de la deflación. No existe un sustituto para la creación vigorosa de empleos y la inversión por parte del sector privado, y eso es lo que falta en Japón. Es una lección a la que Estados Unidos debe prestar atención.

Los problemas económicos de Japón, al igual que los de Estados Unidos, se originaron en "burbujas" de activos. Desde 1985 a 1989, el mercado bursátil de Japón se triplicó. Los precios de la tierra en las principales ciudades también se triplicaron para 1991. El desplome fue brutal. A fines de 1992, las acciones habían caído 57% en comparación con 1989. Los precios de la tierra cayeron en 1992 y ahora se encuentran en los niveles de principios de los ochenta. La riqueza declinó. Los bancos -que habían prestado con la garantía de precios de la tierra inflados- se debilitaron. Algunos quedaron en situación de insolvencia. La economía se resintió. Creció alrededor de uno por ciento anual en la década de los noventa, habiendo descendido de un nivel de más del 4% en la década de los ochenta.

Pese a estímulos masivos, el crecimiento rápido todavía no se reanudó dos décadas después. Si bien los japoneses reaccionaron con lentitud, adoptaron lo que indican los textos de economía. Aumentaron el gasto, recortaron los impuestos y dejaron que los déficits presupuestales se inflaran. La deuda bruta del sector público se disparó desde un equivalente al 63% del Producto Interno Bruto en 1991 a 101 del PIB en 1997. Ahora, es de alrededor del 200%. El Banco de Japón (su Reserva Federal) recortó las tasas de interés, llevándolas a cero en 1999. Esta política, con algunas interrupciones, se mantiene.

La deflación no explica el persistente estancamiento económico. Los precios al consumo en Japón declinaron en nueve de los últimos veinte años. La disminución promedio anual fue de seis décimas de uno por ciento. "La gente no va a decir: `Esperaré hasta el próximo año para comprar un auto cuando el precio sea medio por ciento más barato`", dice el economista Edward J. Lincoln, un especialista en Japón, de la Universidad de Nueva York. Si los japoneses estuvieran aplazando el gasto, la tasa de ahorro de los hogares hubiera crecido; en cambio, cayó del 15,1% de sus ingreso disponibles después del pago de impuestos en 1991 al 2,3% en 2008.

El desempeño sin brillo de Japón tiene dos causas principales. Una es la "economía dual": un sector exportador de alta eficiencia (las Toyotas y Toshibas) neutralizado por un sector interno menos dinámico. Hasta la década de los ochenta, Japón dependió de un crecimiento liderado por las exportaciones que creó empleos e inversiones. Un yen subvaluado ayudó. "El 20% de la economía arrastraba al 80% restante", dice Richard Katz, de The Oriental Economist.

Pero, la apreciación del yen ocurrida a mediados de los ochenta, que encareció las exportaciones japonesas, condenó a la estrategia económica. Desde entonces, Japón ha buscado en vano un sustituto. El crédito barato (que alimentó las "burbujas" originales) y muchas otras "reformas" no han sido suficientes. El sector interno de Japón sigue siendo artrítico. Japón tiene una de las tasas más bajas de creación de empresas entre los principales países industrializados. En efecto, sus mejores años recientes de crecimiento económico, de 2003 a 2007, ocurrieron cuando un yen más débil revivió las exportaciones.

El segundo problema es una población que envejece y se reduce, lo que afecta el gasto interno. Durante décadas, la familia tradicional japonesa -un marido maniático del trabajo, una esposa que se quedaba en el hogar y dos hijos- ha sido sitiada, como muestra la antropóloga Merry White, de la Universidad de Boston, en su libro "Perfectamente japonés". Hasta 1989, la tasa de fertilidad (los hijos por mujer adulta) de 1,57 estaba por debajo de la tasa de reemplazo que es de casi dos. La pobre economía desalienta aun más la formación de una familia. En el caso de los hombres, la edad del primer matrimonio era de 27 años en 1990 y ahora es de 35, señala White. La tasa de fertilidad es de alrededor de 1,3.

Por tanto, la economía de Japón está atrapada: un alto yen penaliza las exportaciones; la baja tasa de nacimientos y las firmas esclerosadas dañan el mercado interno. La lección para Estados Unidos es que los déficits presupuestales masivos y el crédito barato son, en el mejor de los casos, situaciones temporarias necesarias. No pueden corregir las deficiencias económicas subyacentes. Las políticas de estímulo ahora son el centro del debate económico en Estados Unidos, pero no deberían serlo. En definitiva, el éxito o el fracaso dependen de las empresas privadas. Estados Unidos debería alentar su expansión, mediante la reducción de la carga de regulaciones y de la incertidumbre de políticas. Si Estados Unidos no lo hace, su mediocre recuperación podría imitar a la de Japón.

NEWSWEEK

Fuente: ELPAÍS, de Montevideo.