Liberalismo

URUGUAY-Economía y Mercado-Tiempo de trabajar para la historia-Por JAVIER DE HAEDO

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Economía y Mercado
Tiempo de trabajar para la historia
JAVIER DE HAEDO

Dos destacados colegas, y apreciados amigos, hicieron valiosos aportes hace algunos días a la discusión pública de los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales que nos caracterizan.

Uno de ellos, Gabriel Oddone, publicó el libro titulado "El declive. Una mirada a la economía de Uruguay del siglo XX". El otro, Ernesto Talvi, hizo su habitual presentación semestral en el marco del CERES, uno de los pocos "think tanks" uruguayos.

Se trata de dos propuestas de diferente naturaleza y alcance. Mientras que Oddone presenta en su libro una versión de su tesis doctoral, resultado de una profunda investigación del Uruguay en el siglo pasado, Talvi expone los puntos de vista de CERES sobre la coyuntura. Es decir que se trata de productos que no son comparables, pero que tienen en común el querer ayudar a pensar mejor a nuestro país. En realidad tienen en común mucho más que eso: Talvi, sin proponérselo, ayuda a darle vigencia al contenido del libro de Oddone y al concepto de declive que, lejos de quedar acotado al desempeño de nuestro país en el siglo pasado, parece seguir estando presente al día de hoy, si nos atenemos a las serias advertencias que Talvi realiza a partir de un profundo y detallado repaso de la realidad actual. Es decir que el de declive es un concepto que para nada hay que darlo por obsoleto en lo que a nuestra performance refiere.

El gran aporte de Oddone consiste en buscar evidencia empírica y modelar la realidad para mostrar que nuestro país, tras un extraordinario inicio de siglo XX, cuando era un atractivo país de inmigración, se fue quedando con el transcurso de los años, hasta que definitivamente en torno a Maracaná se quedó. El concepto de declive es relativo y no absoluto, como bien muestra Oddone, porque mal o bien se siguió creciendo a lo largo del siglo pasado. No obstante, la performance fue lamentable: los países que hace un siglo estaban por delante nuestro o en nuestras mismas circunstancias, nos sacaron considerable ventaja, mientras que los países que entonces estaban rezagados respecto a nosotros, en muchos casos nos alcanzaron.

También es muy importante el fundamento que da Oddone a tal performance: es nuestra propia culpa, no por culpas de otros; son errores de política doméstica; dependemos en última instancia de nosotros mismos. Siempre consideré emblemático de nuestra pobre performance al cierre comercial de la economía a partir de la aplicación de políticas de sustitución de importaciones. Se trata de un claro ejemplo del tipo de cosas que explican el declive al que alude Oddone.

La cuestión, en definitiva, consiste en quebrar la tendencia histórica a rezagarnos del mundo y, ciertamente, la seguidilla actual de años con tasas de crecimiento extraordinarias nos da la ilusión de poder hacerlo. Obsérvese que este año habremos de completar un período de siete años con una tasa de crecimiento económico promedio anual de casi 7%: el triple de la tasa histórica y casi el doble de la que muchos consideramos (Oddone incluido) que es hoy la tasa de crecimiento a largo plazo de Uruguay. Y ahí es donde Talvi nos aterriza en la realidad y nos hace temer que el concepto de declive siga vigente.

Expresa que el gobierno no está aprovechando la ventanilla de oportunidades más importante que se le haya abierto al país en los últimos cincuenta años. En vez de ahorrar en la abundancia repite los errores tradicionales (de los que habla Oddone en su libro) y lleva adelante políticas procíclicas. Fundamenta ese comportamiento en la inexistencia de instituciones o reglas que generen incentivos para ahorrar.

La calidad y el diseño apropiado de las instituciones es para los economistas un factor clave para explicar el desempeño de una economía. Y Talvi pone el foco en la calidad de la democracia y el Estado de Derecho, afirmando que se aprecia una tendencia preocupante a la concentración de poder y al debilitamiento de las garantías institucionales y los derechos ciudadanos que deben regir en una democracia plena.

En particular puso énfasis en la concentración de poder que se observa (desde el período anterior) en los sindicatos, corporaciones afines a la fuerza política que gobierna.

Pero lo más destacado en la exposición de Talvi fue lo referido a la enseñanza pública, que es donde se ve lo peor del corporativismo, tanto por los procedimientos como por los resultados. Sin embargo, Talvi mostró una luz de esperanza al describir la situación de una experiencia de educación en contextos críticos, el caso del Liceo Jubilar en Casavalle. Se trata de un modelo de gestión diferente al oficial, del que forman parte conceptos que casi no existen en los diccionarios oficiales: autonomía del establecimiento educativo, mayor carga horaria, selección de docentes con compromiso, incentivos a los estudiantes, educación en nutrición y salud, apoyo integral para los padres de los estudiantes e involucramiento de estos en las actividades del centro educativo. Es un modelo de gestión que no requiere de mayores recursos que los que hoy asigna el presupuesto público por estudiante.

QUÉ NOS ESPERA. El declive uruguayo es consecuencia de nuestra manera de ser. De dormirnos en los laureles tras un tempranero desarrollo a la europea. De la Suiza de América y de Maracaná. Del socialestatismo batllista hoy representado mejor que nadie por el Frente Amplio pero no por Mujica, y por esto es que choca con parte del Frente y de los sindicatos. De estar atentos a nuestros derechos pero no tanto a nuestras obligaciones. De esperarlo todo del Estado aún cuando muchos terminamos pagando dos veces por la educación, la salud y hasta la seguridad. De la falta de vocación e iniciativa emprendedoras.

Estamos viviendo una etapa sin precedentes, creciendo como nunca. Pero no es por nosotros mismos, viene de afuera, en el barrio a todos nos va más o menos igual, hasta Argentina que ha hecho todo lo posible para que le vaya mal. Pero esta situación extraordinaria, no sabemos cuánto tiempo más va a durar. Días, meses o años.

Es, por su esencia, una oportunidad óptima para no ser cortoplacistas y pensar en grande, trabajar para la historia: generar colchones para amortiguar futuras caídas e introducir reformas cuyos costos inherentes, en la abundancia, van a doler menos. Para elaborar las políticas y las instituciones, al decir de Oddone, que nos hagan cambiar la pisada definitivamente, salir del declive, lo que está en nosotros como él bien expresa.

Pero hay muchas señales que nos hacen pensar en que no zafaremos del declive y que vamos a perder el tren, algo a lo que estamos acostumbrados desde hace décadas y refrescamos dos por tres. Señales que Talvi, con acierto, se preocupó de enumerar y ordenar.

Quiero hacer notar que no veo en Oddone ni en Talvi críticas partidarias, focalizadas en un partido u otro. Veo, en todo caso, una alerta al sistema, un aviso a los navegantes, a todos ellos. De algún modo, le marcan la agenda al gobierno y a la oposición, donde, para seguir con el caso del Liceo Jubilar, los más lúcidos y abiertos llegan hasta el concepto de escuela de tiempo completo pero no ven que se trata de un diferente modelo de gestionar la educación. No es sólo más cantidad, es esencialmente más calidad.

Hoy tenemos un gobierno al que le cuesta mandar. No pretendo que sea patrón de estancia ni comandante de cuartel, pero en la esencia de un gobierno está saber mandar. Y le cuesta hacerlo porque es víctima de su propia historia, llena de promesas fáciles desde la oposición. Entonces es débil, pone plata arriba de la mesa, se gasta todo el boom y no le alcanza. Los sindicatos son protagonistas y la enseñanza pública es un desastre. Si sigue el viento de cola habrá menos pobres pero aumentarán la exclusión y la fragmentación entre las dos sociedades que ya somos.

Fuente: ELPAÍS, de Montevideo.

BRASIL-Economía y Mercado-Dilma Rousseff y la economía brasileña-Por PAULO LEVY |

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Economía y Mercado
Dilma Rousseff y la economía brasileña
PAULO LEVY | DESDE RIO DE JANEIRO

La elección de Dilma Rousseff para suceder a Luiz Inácio Lula da Silva en la presidencia de Brasil reflejó de manera clara el momento favorable vivido por la economía brasileña en los últimos años. Independiente del carisma político de Lula, y de su capacidad de transferir parte de su elevada popularidad a una candidata que nunca antes había disputado una elección, el aumento del bienestar, -el "feel good factor", principalmente para los sectores de bajos ingresos- parece haber sido decisivo en la definición de estas elecciones.

Entre los factores determinantes de ese incremento del bienestar están la recuperación del crecimiento económico, en especial durante el segundo mandato de Lula y su incidencia en el mercado laboral, en que la tasa de desempleo alcanzó los niveles más bajos de la historia y la renta real de los trabajadores ha ido creciendo de forma sistemática hace ya varios años. Una política agresiva de aumentos reales para el salario mínimo, con efectos amplificados sobre las transferencias de renta asociadas a la Previsión Social y programas de transferencia de renta a familias pobres, contribuyeron también para mejorar las condiciones sociales y estimular la demanda interna. Por último, el mantenimiento de la inflación en umbrales bajos, reflejando la continuidad del régimen de objetivos de inflación con autonomía operativa del Banco Central, permitió que la tasa real de interés declinara significativamente y que la oferta del crédito se duplicase ampliamente en relación con 2003. De esa forma, a partir de 2004, el consumo creció a una tasa media anual superior al 5%.

Ante ese cuadro favorable, debería suponerse que habría poco que cambiar en el nuevo gobierno. En cierta medida, esa percepción fue corroborada por el anuncio del equipo económico del nuevo gobierno, en el que se destaca el mantenimiento de Guido Mantega como Ministro de Hacienda. Por consiguiente, las señales apuntan a que habrá continuidad de las principales directrices de la política económica lo que representa, contrariamente a lo que se podría imaginar, un fuerte aumento de los riesgos para la economía brasileña. Eso porque, por detrás del desempeño favorable de la economía en los últimos años se vienen acumulando graves desequilibrios que amenazan la propia estabilidad macroeconómica alcanzada con tanto esfuerzo.

El primer desafío a enfrentar es la aceleración de la inflación. En 2010, la inflación habrá salido de un umbral del 4,3% en 2009 a cerca del 5,6%, según las proyecciones más recientes. La meta inflacionaria es del 4,5%, con un intervalo de tolerancia de +/-2%, y las expectativas para 2011 vienen aumentando sistemáticamente, estando próximas al 5,2%. Los últimos índices revelan que, más allá de las presiones de los alimentos, asociadas al alza de los precios de los commodities, la aceleración de la inflación se generalizó. En especial, los aumentos de los precios de los servicios que vienen reflejando los generosos aumentos reales concedidos al salario mínimo y al incremento de la demanda interna, que sigue creciendo a tasas superiores al 10% anual, muy por encima de la tasa a la que se expande la producción.

AUTONOMÍA DEL BC. Parece inevitable el aumento de los intereses, interrumpido a mediados de año en medio del proceso electoral. No obstante hay muchas dudas en cuanto al grado real de autonomía que disfrutará el Banco Central en el nuevo gobierno para alcanzar la meta inflacionaria, ya elevada según términos internacionales y aun considerando que el nuevo presidente ya integraba el actual directorio y que es reconocido por su capacidad técnica. Ante la meta determinada por la presidente de que los intereses reales, actualmente cerca del 6% anual, se reduzcan al 2% anual en los próximos cuatro años, se puede anticipar una continuación de las tensiones entre las autoridades fiscales y las monetarias, si bien dentro de un contexto más favorable para las primeras. En el gobierno de Lula, la autonomía del Banco Central estuvo garantizada por el propio presidente, pero el sesgo desarrollista de su sucesora, justifica cierta cautela en relación con la política monetaria y la cuestión inflacionaria.

El aumento de la demanda se viene traduciendo también en presiones sobre la cuenta corriente de la balanza de pagos. En el acumulado del año, hasta octubre, las exportaciones crecieron un 8% y, las importaciones, un 40%. Si las repercusiones de esa diferencia de tasas de crecimiento sobre el resultado en cuenta corriente en dólares no son mayores es porque el país se está beneficiando de un shock favorable de los términos de intercambio, del orden del 20%, lo que coloca a esa relación en el nivel más alto de toda la historia. No obstante, el deterioro es claro y el déficit en cuenta corriente debe alcanzar el 2,5% del PIB este año, ante el 1,5% del 2009. Estos todavía no son niveles preocupantes, ya sea por la posición cómoda de las reservas internacionales con que cuenta el país, ya sea por la coyuntura externa de liquidez internacional abundante y flujos financieros voluminosos en busca de rentabilidad en los mercados emergentes. Pero apuntan hacia una tendencia que puede aumentar la vulnerabilidad externa ante un agravamiento de la situación en los países centrales.

El elemento más crítico del andamiaje macroeconómico y en el que radican las mayores dudas, ya que fue donde se observó el mayor deterioro, es la política fiscal. Si en el curso de 2009 la retracción de la actividad justificó el fuerte aumento de los gastos y la reducción de la recaudación más allá del efecto de los estabilizadores automáticos, en 2010 tendría que haber habido una recomposición con el aumento del esfuerzo fiscal destinado a la generación de un superávit primario más elevado. Los datos hasta septiembre muestran un desempeño semejante al de 2009, en torno del 2% del PIB, si bien en un contexto en que la recaudación crecía más del 10% en términos reales, mientras que en el primer período caía en un 7% en relación con igual período del año anterior. O sea que, aun con la economía creciendo un 7,5% en 2010, el superávit primario del año será semejante al de 2009, en que el crecimiento fue nulo.

ARTILUGIOS. Esa caracterización de la política fiscal expansiva, deliberadamente corrigió los números oficiales, expurgando la contabilidad de la concesión de las reservas de petróleo, que son propiedad de la Unión, pasándola a Petrobras, por un valor de R$ 74 mil millones. Mediante artilugios contables, el gobierno está produciendo resultados fiscales que parecen indicar el cumplimiento de la meta de superávit primario (fijada en el 3,1% del PIB para el año en curso), sin que eso represente un esfuerzo fiscal real. Esa práctica se está siguiendo desde 2008, en que se pasaron a deducir las inversiones del gobierno de los gastos, con el objeto de cumplir con la meta del superávit primario. De la misma manera, las transferencias de recursos al BNDES mediante la emisión de títulos públicos, en un volumen que ya suma más de R$ 200 mil millones, pasaron a contabilizarse como préstamos, lo que las vuelve neutras desde el punto de vista de la deuda neta. Desde entonces se han multiplicado los artilugios contables, al punto de plantear dudas en cuanto a la utilidad de los indicadores fiscales divulgados.

En un contexto de demanda interna creciente, mercado laboral comprimido y crédito en expansión, la política fiscal expansiva contribuye a profundizar los desequilibrios interno (aceleración de la inflación) y externo (déficit en cuenta corriente). Las señales del nuevo gobierno indican que habría una reversión de ese cuadro, con la recuperación de los superávits primarios sin recurrir a artilugios contables ni a la deducción de las inversiones. La nueva presidente estableció como meta reducir la deuda neta del sector público del actual 41% del PIB al 30% al final de su mandato. Teniendo en cuenta las posiciones repetidamente defendidas, tanto por la presidente electa como por su Ministro de Hacienda, sobre la importancia del Estado y del gasto público para el crecimiento, existe por cierto el riesgo de que esa meta, combinada con aquella de reducción de la tasa real de interés, conlleve reducciones artificiales de la tasa nominal de interés, con mayor tolerancia en relación con el proceso inflacionario. Las consecuencias de ese retroceso serían sumamente negativas para el crecimiento sostenible a largo plazo.

Fuente: ELPAÍS, de Montevideo.

CHINA-Economía y Mercado-Características del modelo chino-Por EUGENIO XAVIER DE MELLO

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Economía y Mercado
Características del modelo chino
EUGENIO XAVIER DE MELLO

China es la segunda economía del mundo y uno de los principales socios comerciales de América Latina. En los últimos diez años, estas dos áreas económicas, que tenían un contacto muy reducido, multiplicaron de manera espectacular sus lazos comerciales. Según la CEPAL, de mantenerse las actuales tendencias, China se convertirá en los próximos cinco años en el segundo socio comercial de América Latina solo después de Estados Unidos y por delante de la Unión Europea. Ya es el primer socio comercial de algunos países de la región como es el caso de Brasil.

Como señala Osvaldo Rosales, jerarca de la CEPAL, se trata de una modificación estructural relevante en la matriz del comercio exterior regional, siendo la buena noticia que nos estamos conectando de manera cada vez más intensa con el motor de la economía mundial del siglo XXI, y la mala noticia, que lo estamos haciendo con un modelo exportador similar al del siglo XIX. En efecto, las exportaciones chinas consisten principalmente en bienes manufacturados, en tanto las de América Latina y el Caribe son sobre todo de materias primas. Pero además, las manufacturas chinas compiten con las producidas en los países latinoamericanos tanto en sus mercados internos como en los de terceros países.

China no se ha limitado a reforzar sus lazos económicos con los países de la región sino que ha desarrollado además una inteligente diplomacia, profundizando los vínculos bilaterales y también marcando presencia como observador en los organismos multilaterales americanos.

El problema es que, como bien se ha señalado, China posee una estrategia para nuestra región, mientras esta, al encontrarse dispersa políticamente, no ha elaborado ni aplica por tanto estrategias comunes para relacionarse con China.

Lo anterior demuestra la importancia de que los países latinoamericanos profundicen sus conocimientos acerca no solo de la economía china sino también de su cultura y de su régimen político, con una visión actual pero también prospectiva.

LA ECONOMÍA. A partir del triunfo de la revolución en 1949, China conformó un sistema político similar al de la URSS y adoptó, como ella, una economía centralmente planificada, con la producción a cargo de las empresas estatales.

En 1978 se inició un profundo cambio de ese modelo económico que generó un crecimiento espectacular, sin antecedentes en la historia.

Hoy China tiene una economía de mercado, regido por reglas de juego que no se diferencian sustancialmente de las vigentes en los restantes países capitalistas.

Sin embargo, el modelo político se mantuvo, en lo esencial, intocado. En efecto, el cambio en las relaciones de producción y en la estructura social no fue acompañado por la modificación de la "superestructura" política, como sucedió en cambio en la URSS y en los países comunistas del este europeo.

Se trata de un caso excepcional (seguido por el de Vietnam) en el cual un país comunista transformó su sistema económico estatista y centralizado en un régimen capitalista, pero manteniendo su conformación política anterior, sustentada oficialmente en la doctrina marxista y en la organización política y gubernativa preexistente.

La economía china presenta algunas particularidades, derivadas de su historia reciente, como la importante participación en el producto de las empresas públicas (asociadas muchas veces al capital extranjero). La propiedad de la tierra sigue siendo del Estado o de las colectividades públicas locales, pero el uso y gestión privadas de las parcelas adjudicadas a los campesinos, por períodos renovables de hasta 70 años, y el derecho que los mismos tienen desde el año 2008 de transferir a terceros libremente sus derechos o usarlos como garantía para obtener préstamos, hacen que la situación sea vista hoy como una privatización virtual por equivaler, desde la perspectiva de la vida de un hombre, al reconocimiento de la propiedad de ese recurso. La tendencia permite anticipar que el próximo paso puede ser muy bien el de admitir la plena propiedad privada de la tierra.

ESTRUCTURA SOCIAL La nueva política económica aplicada por China permitió que en pocas décadas, millones de personas salieran de la pobreza. Pero ese país, que era uno de los más igualitarios del mundo, experimentó lo que se ha calificado como una "explosión de desigualdad" que la colocó en ese aspecto por debajo de casi todos los países desarrollados e incluso de algunos de América Latina, como Uruguay.

China es considerada hoy, después de los Estados Unidos, el país en el cual hay más multimillonarios. Éstos realizan todo tipo de gastos suntuarios sin disimulo alguno: automóviles de alta gama, joyas, prendas de vestir de marcas exclusivas y viviendas de lujo, cuyas ventas aumentan todos los años. Ello revela la existencia de una aceptación cultural de la riqueza. Los precios de la vivienda están cada vez más fuera del alcance de los trabajadores y de los sectores medios. El rápido enriquecimiento de algunos es visto oficialmente como deseable. Es más, hace ya años se admitió formalmente la incorporación de los empresarios al partido comunista.

Las condiciones de trabajo en China se han relacionado con la necesidad estratégica de asegurar la competitividad de las exportaciones y de captar nuevas inversiones extranjeras. Los salarios, si bien han crecido en términos absolutos, representan una participación en el PIB muy inferior a la existente hace algunos años. El consumo privado como porcentaje del PIB también se ha reducido, quedando por debajo del que se registra en los Estados Unidos, en los países de Europa Occidental, en Japón y en Corea del Sur.

La situación laboral en muchas empresas es todavía bastante precaria. Las jornadas de trabajo pueden llegar a ser extensas, sobre todo por los abusos en lo relativo a las horas extras. Los salarios son muy bajos.

Cabe señalar que en 2008 entraron en vigencia nuevas normas relativas al contrato de trabajo que incorporan diversas mejoras y garantías en beneficio de los trabajadores.

China es hoy claramente una sociedad de clases, siendo además la movilidad social muy limitada. Sin embargo, según el informe económico sobre China de la OCDE de febrero de 2010, el aumento de la desigualdad parece estarse atenuando. Los sistemas de protección social de la etapa anterior sufrieron fuertemente el impacto de las reformas pero ahora se ha comenzado a poner el foco sobre la necesidad de perfeccionarlos y adaptarlos a las nuevas circunstancias.

Las políticas educativas chinas tienen también un sesgo capitalista. En las universidades públicas, además de exigirse superar un examen de ingreso estricto, se cobra matrícula, aunque compensada con un sistema de becas. Existe además una gran cantidad de universidades de gestión privada.

¿DÓNDE UBICARLO? Los fenómenos colectivos poseen una complejidad tal que lleva a quienes desean analizarlos a incurrir en simplificaciones, casi todas las cuales constituyen un reflejo inexacto de la realidad, de forma que muchas veces, más que contribuir a su comprensión, la dificultan. Los modelos políticos, económicos y sociales son construcciones intelectuales de por sí imperfectas. Pero además, se les atribuyen denominaciones que son utilizadas con resultados en general decepcionantes. En efecto, no es fácil determinar respecto de muchos regímenes, más allá de lo que interesadamente proclaman quienes los defienden o combaten, si son de derecha, centro o izquierda, o si tienen elementos del socialismo, del comunismo, de la social democracia, del liberalismo, del fascismo, del cesarismo, del bonapartismo, etc. En el marco de esa vasta gama de calificaciones, ¿Dónde ubicar al modelo chino? A ese tema nos referiremos en una próxima nota.


Fuente: ELPAÍS, de Montevideo.

URUGUAY-Salud pública-Economía y Mercado-El sistema de salud nos va a matar-

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Economía y Mercado
El sistema de salud nos va a matar
ISAAC ALFIE

Lo que está sucediendo con la atención de los servicios de salud es preocupante y, lamentablemente, siguiendo la experiencia internacional todo indica que es solo el comienzo del camino. No me refiero a los conflictos desatados por las llamadas cajas de auxilio, ni por la eliminación del seguro de salud de los escribanos, sus dependientes y pasivos, tampoco por la incorporación forzosa de profesionales e independientes al Fonasa, sino a la calidad del servicio en sí mismo.

Las protestas, por el momento, no son por la calidad de la prestación, obedecen a que el Estado lo único que hace al incorporar los citados grupos, es imponerles una carga adicional de impuestos, en general sin beneficio alguno y, en la mayoría de los casos, con reducción de los que hasta el momento tienen. Entonces un nuevo impuesto al corazón de la clase media sin que, como veremos, haya realmente ganadores. Es como el inverso de la alquimia.

DEBILIDADES. En ocasión de votarse la ley que creaba el sistema nacional integrado de salud, al menos para quien escribe había muchas cosas claras, de las que dejé constancia en la discusión parlamentaria; i) el sistema no era nacional y mucho menos integral e integrado, le falta mucho para ello; ii) su centralismo y voluntarismo superlativos; iii) la Junta creada para gobernarlo, una especie de politburó de la salud, tiene súper poderes absolutos que la hacen extremadamente inconveniente, al tiempo que rigidiza todo el sistema y la toma de decisiones al extremo; iv) el financiamiento que, guste o no es la médula de toda actividad, muy débil ya que, por un lado, dejaba muchas personas fuera del mismo, casualmente las que o bien le generaban al gobierno problemas de corto plazo porque los afectaba fuertemente en sus beneficios e ingresos, o eran aquellas cuyo costo es el "caro" y por ende se precisan varias centenas de millones de dólares para abordarlo. En una palabra, se pateó la pelota para delante; v) el riesgo que implica pasar a depender casi exclusivamente de ingresos provenientes del Estado (hay que cobrar impuestos para solventar el gasto), nos conduce a situaciones muy complejas, sean estas derivadas de cuando los ingresos públicos son escasos, o meramente por el poder de coerción que el Estado puede ejercer; vi) por último y para acotar los argumentos pero sin agotar los problemas, dada la cultura imperante, todo aquel que pudiera probablemente iría al sistema mutual (una IAMC) y, dado que estas no operaban con capacidad ociosa -más bien todo lo contrario-, eran previsibles problemas en sus servicios, léase demoras, falta de camas, restricción de técnicas, etc.

Seguramente lo más rescatable del seguro nacional de salud sea su intención, pero al fin de cuentas a favor del bien y en contra del mal estamos todos. El diseño es malo y, además siendo un seguro, debería tener reservas, cosa que no tiene ni está pensado que las tenga. Todo se agrava con la idea de las autoridades que, para ser un prestador de servicios de salud "hay que tener cancha propia". Típica mentalidad uruguaya, le exige al prestador equipamiento propio para todo, lo que indefectiblemente lleva a la sobreinversión y restringir otras erogaciones en función que el dinero que reciben lo fija el Estado. Este arcaísmo nos conduce a pocos actores, bien grandes. Todos sabemos cómo brindan servicios de salud "los más grandes".

Así las cosas, el vaticinio era (es) que para las prestaciones generales, las IAMC se transformarían en hospitales y policlínicas públicas, quizás un poco mejoradas. Las que se prestan a las 1,7 millones de personas que atendían las IAMC previo a la reforma empeoran y las de las que ingresan no mejoran.

LA REALIDAD. En poco tiempo todas las debilidades salieron a luz y con fuerza. La gente, aunque en muchas ocasiones no sea correcto, "siente" que tiene mejor atención en una mutualista que en salud pública y por ende salió corriendo a inscribirse. Las IAMC no tenían capacidad para recibirlos y directamente agolpan personas frente a sus servicios. Las exigencias de prestaciones se incrementaron sin el correspondiente aumento de recursos, lo que derivó en una baja de la calidad. La previsión de "ajuste por calidad" siempre se cumple y cualquiera que concurra a una IAMC lo ve, algunas de ellas, literalmente han colapsado. Los poderes de la Junta se hacen sentir y, muchas veces inmovilizan la toma de decisiones. A su vez, aún en época de bonanza el Estado siempre se gasta el dinero en "otra cosa", en especial cuando no es él quien deba enfrentar al "cliente final", y en los últimos tiempos lo ha hecho para frenar a cualquiera que grite un poco fuerte. Como corolario no ha adecuado a sus propias exigencias lo que abona a los prestadores. Estos ven cómo sus números se vuelven rojos y toman medidas.

El haber dejado afuera los grupos cuyo costo es el mayor (pensionistas, jubilados, cónyuges que no trabajan) quienes comienzan a incorporarse ahora, solo nos induce a pensar que en este sentido las cosas se agravarán. A su vez, colectivos que sin pertenecer a estratos de ingresos elevados, igual tenían un servicio adecuado sin costo para el Estado (profesionales, independientes, dependientes agrupados en las cajas de auxilio) habían quedado afuera y ahora se los pretende incluir tan solo por el ingreso de dinero que representan para las arcas del Estado.

ALTERNATIVA. Los problemas que plantea un sistema centralista, financiado 100% por impuestos y con las características que detallé, son el germen que, con el correr del tiempo lo llevan irremediablemente al colapso. Este se traduce en que los servicios son de baja y muy baja calidad en sí mismos y en especial frente al costo que tienen; entonces aparecen seguros y servicios de salud complementarios que, quienes pueden, abonan. Algo de eso ya lo estamos viendo, por cierto que en tiempo récord (apenas dos años); personalmente hubiera esperado un lapso mayor, mucho más teniendo en cuenta la bonanza económica que se vive y, por ende, la no escasez de recursos.

La pregunta es si existe alguna alternativa luego de este enorme cambio. La respuesta es sí. Naturalmente que podríamos volver a lo anterior. Puede haber alguna otra que esbozaré tomando lo positivo del actual modelo. Hay aspectos claves que un sistema como el planteado debiera contemplar, en la medida que pueda, y no en todo el territorio nacional se puede, por lo que hay que ser muy cuidadoso en un futuro. Debería propenderse a que exista competencia efectiva y no las murallas actuales y pasadas. El precio debería ser libre, o lo más libre posible. La cuota o prima mensual debe ser única en función del servicio contratado con un servicio mínimo regulado por el Estado como siempre existió. O sea un prestador podrá tener 100 planes, pero en todos ellos habrá una canasta de prestaciones insoslayable y dentro de cada plan deberá cobrar el mismo importe a toda persona independientemente de su edad y sexo. Únicamente se debería exigir al prestador del servicio que, según el sexo y la edad, deposite un monto de dinero mensual, fijado por expertos independientes del gobierno y los prestadores, en un fideicomiso a efectos de garantizar la libre movilidad del usuario a medida que su edad avanza. Por el contrario, llegada determinada edad, del dinero depositado se tomaría una parte por mes, también según la edad y sexo, como forma de complementar lo que la persona debe abonar. El gobierno podría incluso asegurar este pago complementario para los pasivos de acuerdo a su nivel de ingreso. En definitiva, lo que se fija es la cantidad de dinero que el prestador debe depositar o tomar de una cuenta separada, en función de la edad y el sexo de las personas.

Por cierto que esta "cuenta" es un seguro colectivo, no individual, debiendo establecerse de manera operativa, requisitos de cotización para acceder al mismo al momento de pagar. O sea, no existe una cuenta individual de salud como en las pasividades.

Las ventajas de este esquema son varias. En primer lugar no se asiste al ridículo que se abone a una IAMC $ 490 por mes para brindar salud a un niño o adolescente. Existe el pago privado y por tanto no se depende 100% de las finanzas del Estado. Los fondos para la vejez sin desfinanciar al sistema están asegurados en un fideicomiso regulado en sus inversiones y la calidad no se debería resentir al no limitarse los ingresos globales, ni estar las decisiones sometidas a un órgano central.

En mi opinión para el futuro solo puede preverse peor servicio, seguros laterales y pagos adicionales. Es lo que hay.

Fuente: ELPAÍS, de Montevideo.

URUGUAY-Economía y Mercado-Habrá agricultura regulada-Por JULIO PREVE FOLLE

Escrito por rigofa2010 06-12-2010 en General. Comentarios (0)
Economía y Mercado
Habrá agricultura regulada
JULIO PREVE FOLLE

Palabras más, palabras menos, así se expresó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca aludiendo a la política que según parece será la prioridad número uno de su gestión. Y dicho así el tema debe preocupar, porque según cómo se la implemente, esta política puede ser útil, o una simple acumulación de más trámites, o una intromisión muy grave en las decisiones individuales, producto de una vocación oficial al intervencionismo en la esfera privada al que hay que resistir todos los días.

CONFUSO. Así es el actual discurso del MGAP, confuso, pero en buen sentido. Los ministros anteriores así como las primeras expresiones del actual, planteaban la condición absolutamente imperativa del ministerio para hacer cumplir, dentro de cada predio, lo que a juicio del gobierno fuera lo más correcto. Pero esto mismo siempre en base a criterios de discutible ciencia y, mucho peor, desplazando totalmente al ciudadano en sus decisiones dentro de su propia casa. Leo ahora al ministerio sobre esto temas y no me queda claro si se sigue con este tipo de arranque liberticida, que luce algo más moderado. Más bien tiendo a pensar que el ministerio hará un esfuerzo en sensibilizar a los productores acerca de los cuidados que se deben tener en el uso del suelo, en particular cuando este se intensifica. Y esto -difusión de buenas prácticas, educación- no me parece mal. Incluso el ministro ha dicho que el gobierno no dirá qué cultivos plantar, lo que hubiera sido ya de un intervencionismo increíble.

No obstante y en sentido contrario a las afirmaciones anteriores, se anuncia que la agricultura estará totalmente regulada, y que los productores deberán presentar planes de uso y manejo de suelos que alguien aprobará no se sabe en base a qué. Y aquí hay dos áreas de reflexión que jamás se deben dejar de lado. Una, la más importante, la que debe ir por delante del tema de la conservación de recursos naturales, es la jurídica. El gobierno debe responder siempre en base a qué está dispuesto a limitar la libertad de elección, incluso el derecho a equivocarse, de los ciudadanos productores rurales. No puede ser que en base a una discrecionalidad que se anuncia será uno a uno en cada plan de uso del suelo, cada productor deba pedir permiso al gobierno acerca de cómo rotar sus cultivos -si quiere hacerlo-, cómo plantar, cómo hacer las cosas mejor. Desplazar el centro de las decisiones productivas para someterlas a un humillante, desgastante y costoso caso a caso, es propio del decaimiento del Estado de Derecho que denunció el economista Talvi y tanto molestó al Presidente. Si todos los productores deben presentar miles de planes todos los años para que caso a caso alguien los autorice, se habrá herido gravemente la libertad económica que es en nuestro régimen jurídico un derecho que solo puede limitarse con arreglo a la ley y en función del bien común, algo que difícilmente pueda sostenerse como vinculado a planes de uso, por más que estén firmados por profesionales. En definitiva, para hacer agricultura habría que conseguir una "receta".

CAÑA DE AZÚCAR. No puedo imaginar que la obligación que se quiere establecer lo será solo para las empresas grandes, o solo para las que siembran soja. Supongo que si no se quiere agraviar el derecho, esos planes le serán exigidos a granjeros tanto como a agricultores grandes, a propietarios o a arrendatarios, a plantadores de soja, de papa, cebolla o de caña de azúcar. Dicho sea al pasar, el ministerio como promotor del cultivo de caña, al que llamó buque insignia del país productivo, por coherencia debe aclarar primero los planes de rotación que le pedirá a los productores de caña, un cultivo que no solo se rota poco, sino que se cosecha la planta entera, y que realiza una extracción de nutrientes que también ha generado desastres ecológicos en Haití y otros países de esas latitudes.

De manera que salvo que se quiera arruinar el principio de igualdad ante la ley y exigir solo a unas pocas empresas, me imagino miles de papeles a ser estudiados por un MGAP que no sé cómo los procesará, a menos que solo pida la "receta", que amenaza también convertirse en un avance corporativo, en este caso de mis colegas.

Pero si dudoso es el derecho del gobierno de limitar las opciones que cada uno elija para el uso y manejo de sus suelos, peor es imaginar sus ideas en la práctica. Cómo hará un productor: ¿establecerá lo que va a hacer los próximos cuatro años? Si cambia de opinión, ¿deberá volver a pedir permiso? Solo imaginar administrativamente esto me parece insólito: cómo resolverlo por parte del MGAP, cómo controlar su veracidad, cómo hacerlo con todos los agricultores. No puedo creer que todo termine como en las farmacias, que para operar deben contratar un químico, que es un impuesto, y nadie sabe para qué.

PROPIEDAD. Pero además, si dudoso es el derecho de meterse hasta ese punto en la vida de los ciudadanos, hay que señalar que salvo por principio muy generales, no hay para cada opción de cada chacra, una ciencia inequívoca en base a la cual juzgar conductas privadas en el uso del suelo. No es así. Y menos en la actualidad, con transformaciones permanentes en los modos de producir. He sido testigo de discusiones totalmente opuestas entre especialistas de estas áreas, discutiendo acerca de las mil opciones complejas que se pueden presentar, y además no hay dónde acudir técnicamente para laudar en esos casos; no es la Facultad de Agronomía de la UdelaR a la que se le pueden reconocer muchos atributos favorables, pero no el de la infalibilidad.

Por fin hay que recordar que el peor enemigo del suelo no es ni ha sido el agricultor; han sido las políticas agrícolas que obligaron a la sobreexplotación del suelo: la granja de Canelones, el trigo o la remolacha con precios políticos, ahí se generan valores mayores al costo de oportunidad de la conservación. La mejor decisión para el cuidado del suelo es la definición precisa y respetada de los derechos de propiedad. No es el cuidado de los recursos naturales una función que se realiza mejor desde los gobiernos; nunca ha sido así. Unos derechos de propiedad bien difundidos y respetados, junto a una gran difusión de las mejores prácticas para lograrlo, allí está la clave del éxito general aunque existan casos particulares de quienes no cumplan con la regla. Por ellos, solo por ellos, no resulta lógico limitar de modo selectivo la libertad de hacer dentro de la casa de cada uno.

Fuente: ELPAÍS, de Montevideo.