Liberalismo

El Aipac, institución judía de peso, tiene mucho que ver en RREE de EEUUA-

MÁS PODEROSO QUE LOS SINDICATOS, TIENE 100.000 MIEMBROS Y OFICINAS EN TODO EL PAÍS
El lobby que corta el bacalao   
El Aipac, institución judía de peso, tiene mucho que ver en la política exterior de EEUU
B. SMIALOWSKI  AFP
Hillary. La ex primera dama es una de las tantas figuras que pasó por el Aipac
POR PEDRO DUTOUR DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR
Hay un grupo de presión en Estados Unidos que, tanto como la propia potencia, marca la agenda en asuntos exteriores. Es el poderoso American Israel Public Affairs Committee (Aipac), una institución con llegada directa al Congreso y a la Casa Blanca y que se define a sí misma como un lobby proisraelí. La sede central en Washington es mojón obligatorio para los más ilustres personajes del mundo económico y político del país. Ayer, por ejemplo, recibió a la secretaria de Estado ,Hillary Clinton, en medio de la peor crisis diplomática entre Estados Unidos e Israel en 35 años (ver apunte).
En Estados Unidos viven 5,3 millones de judíos, casi tanto como los que habitan en Israel (de 7,5 millones de habitantes, con 20% de población árabe), lo que ha generado, desde la misma creación del Estado hebreo en 1948, una vinculación muy estrecha entre las dos naciones. El Aipac vela para que así sea y que no decaiga el apoyo de Washington a Israel, pese a las horas bajas que están viviendo sus relaciones ante la actual situación del proceso de paz en Medio Oriente.

Considerado junto al Conference of Presidents of Major American Jewish Organizations (Conferencia de Presidentes de las Organizaciones Judías de Estados Unidos) como el lobby judío más influyente, es a su vez señalado por muchos miembros del Congreso como un organismo más poderoso que la Asociación Nacional del Rifle o la Federación Estadounidense del Trabajo o el Congreso de Organizaciones Industriales, tres pesos pesados de la realidad estadounidense. El diario The New York Times, en cita publicada en la página web del Aipac, afirma que se trata de “la más importante organización vinculada a las relaciones entre Estados Unidos e Israel”.

El Aipac, que nació durante el gobierno de Dwight D. Eisenhower (1953-1961), es una organización sin fines de lucro que maneja un presupuesto anual de hasta US$ 60 millones, financiado por los 100 mil miembros con los que cuenta en la actualidad. Entre los participantes hay demócratas, republicanos, independientes, judíos y no judíos.

Con más de 150 empleados, el Aipac realiza un trabajo fino con los senadores y representantes, con un lobby permanente y eficaz. La organización publica informes regularmente y mantiene oficinas en todo el país. El portal en internet es un instrumento valiosísimo para su causa y la utilización del correo electrónico es una herramienta de primer orden.

Así como Hillary Clinton habló ayer en el Congreso anual del Aipac –que tiene como invitado también al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que ya se encuentra en Estados Unidos–, el presidente Barack Obama, el ex candidato presidencial republicano John McCain, congresistas varios, antiguos mandatarios como George W. Bush y Bill Clinton han pasado por la institución y han explicado sus políticas hacia Israel y Medio Oriente. En pocas palabras: enfrentarse al Aipac puede tener un costo político grave.

Conflictos y objetivos. Los críticos del Aipac consideran que esta institución siempre ha sido más belicista respecto al conflicto de Medio Oriente que la mayoría de los judíos estadounidenses y que los propios gobiernos israelíes. De hecho, abandonó su postura contraria a la creación de un estado palestino –sin apoyar abiertamente esta idea– cuando Ehud Barak, del centroizquierdista Partido Laborista, se convirtió en primer ministro de Israel en 1999. En 2005, el FBI abrió una investigación a la institución debido a que, supuestamente, algunos de sus trabajadores transfirieron documentos clasificados a Israel, según el diario online israelí Ynet.

A lo largo de la historia, el Aipac ha seguido puntillosamente el conflicto en Medio Oriente, enarbolando la bandera de Israel. Hoy en día, el objetivo es mantener el pulso a Irán –cuyo gobierno maltrata abiertamente a Israel– y que Estados Unidos promulgue sanciones contra Teherán por su programa nuclear, sobre el que Occidente cree que mantiene fines bélicos. El Aipac ha logrado pasar al Congreso, en los últimos 15 años, docenas de leyes y resoluciones condenando a Irán y pidiendo sanciones más duras sobre el régimen de los ayatolás.

La organización también cuida a Israel del vecindario: que Estados Unidos no se pase en ayuda militar a los países árabes aliados de Washington y, claro está, se asegura que esa ayuda militar arribe a Israel sin impedimentos “para que sea capaz de enfrentar las crecientes amenazas”, como asegura la página web del Aipac. Israel recibe de Estados Unidos unos US$ 3.000 millones en asistencia militar. El Aipac se encarga de que así sea.
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APUNTE
Hillary Clinton pide decisiones “difíciles”
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, urgió ayer a Israel a tomar “decisiones difíciles pero necesarias” para la paz con los árabes, al tiempo que prometió su compromiso “sólido” con la seguridad israelí. En el discurso dirigido al Aipac, Clinton dijo que EEUU no cederá en su “compromiso” de impedir que uno de los mayores enemigos de Israel, Irán, se dote de la bomba atómica. Las declaraciones de Clinton tienen lugar en medio de uno de los períodos más difíciles de las relaciones entre EEUU e Israel, cuando la administración de Barack Obama lucha por reanimar las conversaciones de paz en Medio Oriente ante la incesante expansión de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos. “Las nuevas construcciones en Jerusalén Este o Cisjordania socavan la confianza mutua y amenazan las conversaciones cercanas que son el primer paso hacia las negociaciones completas que ambas partes desean y necesitan”, indicó Clinton.   
AFP
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Fuente:EL OBSERVADOR, de Montevideo.


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