Liberalismo

Uruguay-Cultura social-Retorno del “plebeyismo”-Por JUAN JOSÉ GARCÍA

Escrito por rigofa2010 01-12-2009 en General. Comentarios (0)
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Retorno del “plebeyismo”
JUAN JOSÉ GARCÍA (*) ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
Hace unos días estaba leyendo unas reflexiones de Ortega sobre Goya. Me llamó la atención que hiciera referencia a un fenómeno que califica como “plebeyismo”. Aclara que el término lo toma de la lingüística: cuando de dos palabras que significan lo mismo, una tiene origen culto y la otra uno popular y se prefiere esta última se designa así esta preferencia. Ortega extiende a usos y costumbres el término para explicar lo que ocurría en la España del siglo XVIII. Normalmente las clases de condición social más modesta tienden a imitar el estilo de vida de las minorías con mayor capacidad de influencia social; pero en ese siglo se invierten los papeles en la sociedad española y solo una minoría, los ilustrados, intenta oponerse a esa tendencia sin mayores resultados.
¿Por qué traigo a colación el análisis de Ortega de lo que ocurría en un tiempo que ya nos queda muy lejano a nosotros que estamos comenzando el tercer milenio en Sudamérica? Sencillamente porque detecto comportamientos en cierto modo similares a ese fenómeno social que aquejó a España cuando vivía Goya. Muchas veces percibo en personas con una capacitación profesional notable un intento de imitar las formas de hablar y los gestos de gentes que se encuentran muy por debajo en la escala social. Dan la sensación de que tuvieran vergüenza de ser profesionales, como un pudor injustificado de que vayan a descubrir que tienen una cultura superior. Sin darse cuenta de que con esa inhibición de quienes deberían constituirse en referentes la sociedad pierde. Una vez más se tiende –en concreto estos profesiones, con su conducta– a nivelar por lo bajo. Lo curioso del caso es que suelen ser los mismos que critican ácidamente las políticas del Estado cuando, según ellos, están alineadas en este sentido.

De ningún modo se justifican la petulancia ni la pedantería. Nada más valioso y atractivo que la sencillez. Pero sencillez no es ni bajar el tono, ni deslizarse a la chabacanería, y mucho menos cuando eso supone un enmascaramiento, en definitiva un disimulo, una falta de transparencia, quizá con el fin de “hacerse el popular” para “caer simpático”.

Me enteré de que hace poco en una consultora de mucho prestigio, con proyección internacional, no tuvieron mejor forma de “festejar” la culminación de los estudios universitarios de uno de los profesionales más jóvenes de la empresa que emprenderla a tijeretazos con su traje. Operativo en el que intervinieron hasta los “señores” más respetables que lo único que respetaron fue la ropa interior del agredido, quien se las vio en notables dificultades para volver a su casa porque no podía salir a la calle exhibiendo sus paños menores.

¿Es tan aguda la falta de creatividad que para festejar el grado académico de un universitario haya que dejarle el traje inservible, o haya que embadurnarlo con harina, huevos y demás aderezos? (Lo que implica, además, un trabajo extra para el personal de servicio que después tiene que limpiar esa mugre de las veredas.) ¿Es necesario para divertirse acabar a baldazos el asado con el que culmina el último día de clase de un posgrado? ¿Es que somos incapaces de disfrutar de formas civilizadas y consideramos que solo sumiéndonos en la barbarie podemos lograr un auténtico esparcimiento? En este sentido, y aunque nunca he estado presente, me han contado el espectáculo en el Mercado del Puerto a fin de año es verdaderamente penoso. ¿Es que esos comportamientos no tienen nada que ver con la tan cacareada escala de valores? Son formas, se dirá. De acuerdo. Pero sin un mínimo de formas, y dejando de lado innecesarias solemnidades y tiesuras que acaban generando reprimidos, no hay “contenido” que se sostenga. Y de acuerdo también en que esas formas van variando con el paso del tiempo, pero como dice el refrán popular: “No hay que confundir gordura con hinchazón”.

Quizá alguien pudiera decir que plantear estas cuestiones es anacrónico. Y tal vez en parte lo sea, porque va contra usos que van adquiriendo carta de ciudadanía. Pero seguro que no es decadente. Y es que no me parece valiente, ni elegante (suelen ir juntas estas características en la conducta personal) avalar con el silencio, y menos aun con la presencia, unos comportamientos que tienden a convertirse en costumbres inocuas que, lo más grave, acabarán con ese fondo educado que suele percibirse en las personas de condición social modesta en Uruguay. ¿No es esa educación básica un valor real que costó muchísimo esfuerzo conseguir y que podría tirarse por la borda con la inconciencia del “nene de papá”? Una inconciencia del “señorito” que está en las antípodas de esa meritocracia universitaria (“m´hijo el dotor”) con la que se engrandeció en su momento este pequeño país, respetado y reconocido internacionalmente. ¿Por qué abdicar de aquel merecido reconocimiento: “la Suiza de América”? Son esas personas de condición social modesta, que seguramente no leerán este artículo, los más sorprendidos ante el comportamiento de los “doctores”, los que se quedan un tanto azorados, los que cuando encuentran ocasión de hablar sin temores manifiestan su desconcierto ante un comportamiento insólito ante el que experimentan vergüenza ajena. ¿Serán ellas las que tendrán que enseñarnos la conquista que siempre implica la urbanidad sobre el salvaje que todos llevamos dentro?

Sencillez, siempre; jamás envaramientos; si tiene que haber protocolo, el imprescindible. Pero altura. ¿Adónde está la tan mentada excelencia de la que ininterrumpidamente se habla a todas horas en los ambientes empresariales? ¿Solo en la ganancia de las acciones y los abultados sueldos de los CEO?

Reaccionemos cuando estamos a tiempo. Sin miedos, sin complejos de que descubran que queremos ser mejores, que intentamos superarnos. ¿O es que nos hemos olvidado que el gran privilegio del animal humano es su ansia y su capacidad de superación? Todavía podemos revertir el diagnóstico de Cambalache: “todo es igual, nada es mejor”. No, no es verdad: hay cosas mejores, y por tanto otras peores. Y hay avances, de todo tipo; y también hay retrocesos. Si todo fuera relativo y cuestión de estrategias de marketing ¿por qué no fabricar perfumes con fragancias nauseabundas? Por eso, ante estos desatinos, y aunque afortunadamente no sea lo único que se encuentra ni lo predominante (ocurre que las estridencias resultan más llamativas que una conducta correcta), algunas veces me ha parecido una hipocresía lamentable que algunos directivos se preocupen tanto por si va a usar o no corbata el presidente electo.

* Juan José García es profesor del IEEM

Fuente:EL OBSERVADOR, de Montevideo.


Uruguay-Economia-Menores ingresos elevaron déficit fiscal

Escrito por rigofa2010 01-12-2009 en General. Comentarios (0)
EL DESEQUILIBRIO DE LAS CUENTAS PÚBLICAS ALCANZÓ A 2,1% DEL PBI EN EL AÑO MÓVIL CERRADO A OCTUBRE
Menores ingresos elevaron déficit fiscal
Durante el décimo mes del año el resultado de las cuentas públicas registró un leve revés. Mientras que en setiembre el déficit fiscal equivalía a 2,1% del Producto Bruto Interno (PBI), en la última medición alcanzó a 2,2%.
Según señaló el Ministerio de Economía (MEF) en un comunicado difundido ayer, el deterioro de las cuentas del Estado se dio a partir de una caída de los ingresos públicos.

“Mientras que la recaudación de la DGI (Dirección General Impositiva) mostró una pequeña caída en términos del Producto, los ingresos del BPS (Banco de Previsión Social) y el resultado primario corriente de las empresas públicas experimentaron una leve mejoría”, explicó el comunicado.

De esta manera, los ingresos a las arcas del Estado en el año móvil cerrado en octubre alcanzaron una cifra equivalente a 26,4% del PBI. El gasto público, por su parte, representa 26,2% del PBI y el pago de intereses de deuda, 2,6%.

Por su parte, los gastos del Estado tuvieron un crecimiento cercano a 0,1% del PBI durante el año móvil cerrado a octubre, en comparación al registro de los 12 meses cerrados en setiembre.

Este incremento se explicó por un aumento de los gastos corrientes por mayores erogaciones en pasividades y remuneraciones. Las inversiones, en tanto, crecieron por un aumento de las existencias de petróleo de ANCAP.

Los analistas e instituciones financieras relevados mensualmente por la autoridad monetaria, prevén en mediana un déficit fiscal de 2,6% para el cierre del año, en sintonía con las últimas proyecciones del equipo económico de gobierno.

Fuente:EL OBSERVADOR, de Montevideo.


Uruguay-Clientelismo-Justicia retomó investigación del impostor de ANTEL

Escrito por rigofa2010 01-12-2009 en General. Comentarios (1)
INTERROGAN A TRES PERSONAS QUE TRABAJARON JUNTO A ÉL
Justicia retomó investigación del impostor de ANTEL
ANTEL. La investigación continúa

La Justicia en crimen organizado retomó ayer la investigación sobre el impostor de ANTEL, Elbio Román, procesado por el delito de usurpación de funciones, con la declaración de tres personas que habían trabajado con él cuando fue policía.
Sus ex compañeros de la Policía afirmaron que mientras se desempeñó en ese cargo no tuvo ningún problema y que dejó el trabajo sorpresivamente. La jueza Graciela Gatti había pedido el legajo del ex funcionario al Ministerio del Interior y espera que se lo envíen para confirmar lo que declararon los testigos.

También aguardan la copia de la investigación administrativa que estaba a cargo del directorio de ANTEL, encabezado por el titular de UTE, Beno Ruchansky.

Si bien quedó comprobado que Román cometió usurpación de funciones porque llegó a ANTEL luego de hacerse pasar, por teléfono, por el prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, falta saber con qué fin pretendió ingresar al organismo y revisar las computadoras del ex vicepresidente, Gonzalo Perera, procesado por simulación de delito, luego de fingir un atentado.

La jueza también lo procesó por estafa y falsificación de documento público. Si bien en todo momento el ex policía Román aseguró que se hizo pasar por Vázquez, y falsificar su firma para conseguir un empleo y tres computadoras portátiles, la Justicia cree que hay más implicados. “No puede aceptarse sin más que Román no haya actuado con la participación de otras personas o que solo buscara obtener un empleo público. El riesgo parece ser desproporcionado para ese fin”, afirmó Gatti en el auto de procesamiento.
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Falsificación
El impostor de ANTEL fue descubierto cuando fraguó la firma de Jorge Vázquez para pedir tres computadoras.

Fuente:EL OBSERVADOR, de Montevideo.